Hace unos meses, a través de un conocido me llegaba el siguiente caso:
Una mujer ya jubilada fue a retirar sus ahorros de Caja Sol. Cuál fue su sorpresa cuando le dijeron que no le podían devolver el dinero. Los intereses sí que se los iban a pagar religiosamente cada año, pero el dinero no lo podían devolver. Estos ahorros estaban invertidos en deuda de la Caja y ésta no estaba de posición de poder devolver nada.
Se da la circunstancia que susodicha Caja acababa de ser absorbida por Bilbao Bizkaia Kutxa (creo recordar) y la “nueva” propietaria no quería
hacerse cargo de esta deuda.
El mensaje de la dirección al oficinista que la debía atender era claro. Sacársela de encima pero sin hacer demasiado ruido.
En su momento quise conocer la historia
de primera mano, pero por A o por B no ha podido ser y me he quedado solamente con el marco de la historia.
Hace apenas unas semanas, una familiar tuvo un problema similar. Pero esta vez con Caixa Catalunya (la actual Catalunya Caixa). Ella puso un importe pequeñito para ahorrar, y después de 2 años, cuando fue a recuperar el dinero, le dijeron que en ese momento no podía ser. Ella había comprado
Deuda Subordinada (o Participaciones Preferentes, son la misma basura) y éstas cotizaban en el mercado secundario. Y si no había compradores interesados, ella no podía vender.
Canceló todo lo cancelable con la entidad, pero hasta que no venda estas participaciones, estará condenada a mantener la cuota mensual de la cuenta corriente de la cual no se puede dar de baja. O sea, que aparte de engañarla con un producto de ahorro nada seguro, la encadenan a pagar eternamente el mantenimiento de la cuenta hasta que algún día le devuelvan el dinero. (més…)